lunes, 12 de enero de 2015


DUDAS  RAZONABLES


-      
No hay sentimiento tan fuerte 

como el que sufre el alma

cuando es Amor lo que siente.


- ¿Amor, a quién?


- Por ser alma, sólo a Dios ama,

que si de otro se sintiera prendada

no sería tan fuerte el sentimiento

como para hallarse enamorada.


- ¿Entonces…- brilla la angustia

en esos ojos, azules como el cielo,

que de su amado no apartaba-
…no soy yo la causa
de que sean tus palabras flores
cuando siente aridez mi alma?,
¿de esos tiernos detalles
que me llenan de razones
para explicar por qué se ama?


En fin, ¿no soy yo la causa,
sino Dios, a quien someto el corazón,
el que hace brotar de tu pecho
las obras más nobles y humanas?



-Me sintiera entre la espada

y la pared si no fueran los celos

la razón de tu demanda,

mas graba eternamente en tu pecho

que si Dios me hizo de la Nada,

a Él todo le debo.

Así, al amarte, saldo con Él mi deuda,

porque amor, con amor se paga.



- ¡Oh, Dios, una sombra turbó mi pecho
al oír que a alguien, más amabas.
Mas borre, tu memoria, mis palabras;
perdóneme, tu corazón, mis celos;
¡apiádese Dios de mi locura!

Este afán de no perder lo que amo
me llevó a usurpar el puesto
que Dios, en alma noble ocupa.



- Es común  nuestra locura

-que en el amor todo se comparte-,

mas si ambos perdimos la razón

por amarnos sin medida,

que los celos no enturbien este Cielo

en el que viven tu alma y la mía.


(Los dos): 
Privados de razón vivamos,
si con ello es mayor nuestra dicha.
Cuerdos o locos, ¡qué importa!
porque si al amarnos amamos a Dios,
habremos coronado, del amor, su cima.


FIN 

No hay comentarios:

Publicar un comentario