viernes, 13 de marzo de 2015


DESEOS CUMPLIDOS


He querido revivir todos esos momentos que forjaron nuestro hoy, y al pensar en ellos, me di cuenta que antes de conocerte vivían en mi alma vestidos de deseo.
Ahora son hechos concretos, pero al recordarlos se enciende en los corazones esa luz que se llama estímulo y agradecimiento.
Y recuerdo ese viento envolvente, que me dejaba en el rostro la caricia de su mano, y yo le pedía que asumiera forma de mujer para yo también poder acariciarlo. 
Me bastó el primer roce de las tuyas para sentirlo y amarlo.
Y nació otro deseo una noche en la que le pedí, a la luna, que dejara entre mis brazos uno de sus rayos plateados, para así sentir, aunque fuera en metáfora, la suave piel de lo amado.
Y vi ese sueño cumplido el primer día que descansaron, en ellos, tus manos.
Puesto que los deseos no tienen límites, soñé adentrarme en las entrañas del sol, robar su corazón de fuego y comprobar si es así como arde el de los enamorados, pero cuando aún soñaba, me abrazaste y, al sentir nuestros cuerpos, supe que ese corazón ya era nuestro.
Recuerdo esa mañana en el que un eco de trinos, de madrugadoras aves, pintaba el cielo de poesía y deseé que una sola de sus notas resonara, noche y día, en mi alma.
Cuando sonó el primer eco de tus labios, al dejarme un beso, la realidad superó el deseo.
O aquella vez en que paseaba entre trigales y la mirada atravesaba ese mar dorado hasta perderse en ese horizonte donde cielo y tierra se fundían.
Se repitió ese paseo, pero abrazándose nuestras manos, y al primer paso supe que esa sensación, donde lo temporal es invadido por lo eterno, ya la llevábamos dentro.
Y así, uno a uno, los deseos se mudaron en realidades y las ilusiones en hechos.
Quiero recordarlos para alentar esas llamas que hacen, de nuestros corazones, brasas; quiero regar el presente con esas aguas y sembrar el futuro de nuevas ilusiones, porque sé que, cuando dos personas se aman, siempre habrá un momento que supere esos deseos.
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Abel De Miguel Sáenz
facebook: Abel de Miguel fraguadeversos

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