martes, 3 de marzo de 2015


¿RECUERDAS?



Llueven los años sobre la vieja casa en la que un día vivimos, años que ya no vuelven pero que  la riegan de viejas historias, entre ellas, la nuestra.
A la vista, en todo rezuma el pasado y, sin embargo, los sentimientos que nos suscita son tan vivos y presentes como los de antaño.
Hemos vuelto a pasar delante de sus muros, y aunque la piedra anuncia su vejez en el musgo que le ha nacido, siguen siendo esas alegres paredes que un día nos dieron cobijo.
¿Recuerdas?
Mira el negro enrejado que decora el balcón.
 Allí nos asomábamos y, en silencio, contemplábamos los bostezos del alba o las últimas lágrimas del crepúsculo apoyados en esos labios forjados que hablaban por nosotros.
¿Recuerdas?
Allí estará, esperando en su rincón, esa tibia luz que nacía de una lámpara y daba, a nuestro descanso, aires de romántica velada.
Y junto a ella, ese cuadro que dormía en la pared,  en el que un barco luchaba contra las olas y nosotros soñábamos que, si viajáramos en él, llegaríamos a la orilla.
¿Recuerdas?
Pobre puerta.
Parece que llora la ausencia de que alguien haga sonar su madera.
Aún vivo ese momento en el que cuando volvías a casa, tu mano la llamaba despertándola de su sueño y yo corría para apagar ese eco que anunciaba tu llegada.
¿Recuerdas?  
Seguirán durmiendo estos recuerdos, y cuando pasemos ante estos muros despertarán en nuestros pechos nostálgicas ilusiones, nos miraremos cruzando una sonrisa y bastará leer en nuestros ojos para saber que todo aquello, que un día convivimos, no se olvida.
Y aunque sabemos su respuesta porque aún lo sentimos,  cada vez que la vieja casa aflore en nuestro pensamiento, flotará, al unísono y sobre los dos, la misma pregunta:

¿Recuerdas…?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario