sábado, 23 de mayo de 2015


DICCIONARIO DE UN ENAMORADO

Apolo y las musas”, de Simón Vouet

Alas: Brazos que planean sobre el campo de otro cuerpo dejando una sombra de paz.
Besos: Sentimientos que queman en los labios porque no aguantan su presidio y quieren huir.
Caudal: Vírgenes aguas de un río que acogió sueños, solitarios o compartidos, y engulló los suspiros.
Días: Aquellos que no murieron al llegar la noche porque siguen viviendo en el recuerdo.
Espejos: Metáfora de tus ojos cuando los acaricia una luz.
Felices: Dícese de los segundos que la vida regala a quienes se aman cuando están juntos.
Gotas: Lágrimas de  amaneceres que traspasan la ventana para recordarme que existes.
Hojas: Residuos del otoño que pisan los enamorados  bajo un cielo de nostalgia y poesía.
Infinito: Cualidad del tiempo cuando mi alma descansa en tus manos,  y del espacio cuando lo atravesamos.
Juventud: Etapa de la vida que derraman tus ojos cuando clavan su mirada en quien te  mira.
K: Letra ignorada por los sentimientos.
Simboliza a aquellos desconocidos que nacen cuando te besan o acarician por primera vez.
Luna: Alma que nació en el cielo de la noche cuando nuestros labios dibujaron un beso.
Música: Armonía de pasiones que vibran en mi ser cuando tu pensamiento lo roza.
Nunca: Única respuesta que cabe cuando me preguntan en qué momentos te olvido.
Ñ: Letra  imprescindible para construir la bóveda del amor: los sueños.
Ola: Espasmos del mar cuando siente que, abrazados, lo miramos.
Parto: Instante en el que, tras fundirse dos corazones, nace uno nuevo.
Quejido: Saeta que nace del pecho cuando siente tu ausencia.
Racimo: Conjunto de emociones, penas y alegrías cuyo tallo son dos almas.
Siempre: Duración de tu recuerdo en mi memoria.
Tú: “Segunda persona” del singular, pero en la escala de mi vida, siempre estarás delante de mi yo, y ambos construiremos un “nosotros”.
Ungir: Momento en el que, en esos pechos, entra a cohabitar el beneplácito de Dios.
Volátiles: Nuestros pasos por esta tierra. Nuestros cuerpos cuando soñamos.
W:. La unión de las iniciales de dos experiencias forjó esta letra: Verte y Vida.
X: Valor perteneciente a  la ecuación: corazones + almas + X= AMOR. Donde X= Misterio.
Yema: Pequeña cueva que albergaba nuestros destinos hasta que los sentimientos rompieron sus hojas.
Zafiro: Con esta azulada piedra vistieron tus ojos, y con ella los esculpieron en mi corazón.

facebook: Abel de Miguel fraguadeversos

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