viernes, 24 de julio de 2015


LO TUVE TODO


Tuve, entre mis manos, tus  cabellos, castañas olas de dócil mar, felices de ser prisioneras.
 Unas veces en calma, otras, en suave vaivén, pero siempre sumisas al juego de ese viento, que son mis manos, y que solo buscaba agradarlas.
Tuve, en mis pupilas, tu mirada, rayo de luz celeste que se dignó descansar en la verde oscuridad de mis ojos; y allí se quedaron, la tuya y la mía, inmóviles y pensativas, como pradera que saborea el sol, como luz que se recrea viajando entre la hierba.
Tuve, en mi descanso, tu recuerdo, paloma mensajera que sobrevoló mi tiempo de silencio dejándome tu rostro y, tras él, una estela de emociones.
Fue, ese recuerdo, tu recuerdo, blanca y luminosa luna que irrumpe en la noche haciéndola olvidar que es oscura.
Tuve, en mi pecho, tu alma, metáfora de vida, pero una vida sin carencias, que todo lo sacia y todo lo cura con el simple roce de sus alas.
Y fueron, mi pecho y tu alma, mar y playa, luna y estrella, viento y tierra, nube y agua.
Atados a las raíces de nuestros sentimientos, tú y yo fuimos planta.
Pero, sobre todo, tengo tiempo, tiempo de vivirte.
Y solo sé que cada vez que el viento empuje a las olas y su eco se funda con la luz que descansa en el aire; cada vez que una blanca paloma cruce el cielo o preste su níveo plumaje para revestir a la luna, en esos instantes, asomarás tú, y no importa que te vistas de recuerdo, o que sean tus cabellos, tu mirada o tu alma, quienes me hagan feliz prisionero.
Solo importa que te tengo.


facebook: Abel de Miguel fraguadeversos

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