domingo, 22 de noviembre de 2015

CRISTO, REY DEL UNIVERSO


Si las almas rasgaran el corpóreo velo que las cubre quedarían al descubierto esas potestades que las gobiernan.
Tal vez asomen ficticias fuerzas sujetando las riendas de sus vidas, pero todas ellas serían fugitivas sombras cuando atisbaran al Señor que las consiente y domina.
No hay poder ni majestad que sostenga su mirada.
Cualquier sueño que osara usurparle el trono sería una simple quimera.
Cristo eligió un día, hoy, en el que los vientos y las aguas se humillen ante el simple eco de su nombre y los mortales se sientan felices siervos de tan gran señor.
Hoy es ese momento en el que ese mundo que nació de su palabra, recuerda que vino de la nada y que Él le dio vida.
Y quienes sientan que el trono de sus almas lo ocupan tristes sombras de poder, usurpadoras del de Cristo, o lo encuentren vacío, dejen que su mirada, envuelta en el silencio, se pierda por los caminos de la Naturaleza, por las oscuras sendas de la noche delimitadas por las estrellas, o que saboree todas esas obras que dejan un poso de felicidad.
Que siga la estela de esos caminos y descubrirá, en sus raíces, en sus almas, que la fuente de esa dicha arranca de un trono en el que no caben sueños imposibles ni ficticias fuerzas: solo Cristo Rey del Universo.

Abel De Miguel Sáenz
facebook: Abel de Miguel fraguadeverso
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