jueves, 26 de noviembre de 2015

LO ACABARAS VIENDO



¿Dónde fueron tus ilusiones?

Tu mirada también se lo pregunta mientras las busca porque, en el fondo, no han muerto en tu pequeño corazón.

Busquémoslas juntos, que la única diferencia entre nosotros es que las tuyas son recién perdidas y las mías lo hicieron hace mucho.

Es cierto que tu lamento no es por lo que has perdido sino por lo que nunca has tenido.

En eso te puedo ayudar: recrear, en medio de tu oscuro mundo, luces que vi y que aún recuerdo.

Déjame que pinte en el lienzo de tu triste mirada el arco iris de esos sueños que buscas.

Déjame que cure tus heridas con las pinceladas de la ilusión.

Ya sé que las ilusiones son etéreos alimentos, tan intensas como fugaces; que no bastan para cerrar tu herida, pero sí puedo grabar en oro un luminoso relámpago en tu mirada. Tal vez sea, para ti, un maravilloso recuerdo de algo que puede que no vivas.

Mejor aún, déjame que cree unas nuevas, capaces de barnizar el desengaño de tu rostro y maquillarlo de sonrisas. Así, solo así, compartiremos esos sueños que tú aún no has visto y que yo di por perdidos.

Levantemos un muro de fuego en el centro de esa laguna de lágrimas que inunda tu alma.

Luchemos contra la tristeza, con las armas de tu infancia y mi imaginación. Borremos las borrascas que te ofrece la vida con los apasionantes deseos vestidos de luz.

Para ti será un juego; para mí, una obligación; la obligación de que, por un instante, se te olvide el dolor de esas espinas y aprecies el aroma de la flor.

Sé que no será bastante para sacarte de ese infierno que presagia tu mirada, pero puede que sea suficiente para sembrar, en tu pequeño corazón, la semilla de una ilusión por la que vivir.

Las ilusiones son las voces bonitas de los deseos; los deseos nacen del hambre del corazón; y si ese corazón es el de un niño, se convierten en órdenes a las que la vida no se puede negar.

Sí, soñemos juntos con ese mundo de luces y colores.

Si esta vida te lo niega es porque te espera en el cielo.

No te preocupes porque lo acabaras viendo.

Abel De Miguel Sáenz
fraguadeversos.blogspot.com

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